Un tribunal de Oslo autorizó que Marius Borg Høiby cumpla parte de su prisión preventiva con vigilancia electrónica y permanezca en su domicilio por un tiempo determinado mientras se tramita su recurso de apelación.
Høiby fue condenado el 15 de junio de 2026 a cuatro años de prisión por dos delitos de violación y otros cargos relacionados; la defensa anunció que impugnaría la sentencia mediante apelación.
El tribunal consideró que la colocación de una pulsera telemática ayudaría a reducir el riesgo de reincidencia y estableció que el imputado deberá permanecer en su domicilio, salvo permisos puntuales para acudir al trabajo, a la escuela, a recibir tratamiento médico o para visitar a familiares directos enfermos.
La resolución incluye además la prórroga de la prisión preventiva por un periodo de cuatro semanas mientras se concreta el trámite de la vigilancia electrónica.
Tanto la defensa como la fiscalía han anunciado recursos; la fiscalía ha dicho que estudiará opciones para impugnar aspectos del fallo.
El caso ha tenido amplia cobertura internacional por la condición de Høiby como hijo de la princesa heredera Mette‑Marit y por la situación de salud de su madre.

