El 5 de mayo de 2026, desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Irán a actuar “con inteligencia” y aceptar un acuerdo que ponga fin al conflicto, y afirmó que su Gobierno no desea “ir ahí y matar gente”.
Trump dijo además que Irán “debería hacer lo inteligente” y que, aunque el régimen pública y retóricamente se muestra agresivo, en privado busca cerrar un trato. Al ser preguntado qué constituiría una violación del alto el fuego, respondió: “Bueno, ya se enterarán, porque yo se lo haré saber… Ellos saben qué no deben hacer”.
En el Pentágono, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ratificó que, por el momento, el alto el fuego acordado entre las partes se mantiene, aunque advirtió que las fuerzas armadas estadounidenses están preparadas para responder ante cualquier agresión que ponga en riesgo la navegación o personal en la región.
El alto el fuego vigente —acordado el 8 de abril de 2026— incluyó la reapertura temporal del estrecho de Ormuz para el tránsito comercial y el inicio de negociaciones, pero la situación sigue siendo frágil tras episodios recientes de hostilidades y acciones contra buques en la zona.
Las declaraciones del presidente llegan en un momento de tensión en el golfo Pérsico y con advertencias de distintos gobiernos sobre el riesgo de una nueva escalada; Trump subrayó su preferencia por una solución negociada, pero no descartó medidas militares si se rompiera la tregua.

