El presidente de Estados Unidos advirtió a Taiwán contra una declaración formal de independencia tras su reunión con el presidente chino Xi Jinping en Pekín, que tuvo lugar el 14 de mayo de 2026.
En una entrevista difundida el 16 de mayo de 2026, el mandatario señaló que no desea que la isla proclame la independencia y aseguró que “escuchó” la postura del gobierno chino, sin asumir compromisos firmes al respecto.
Asimismo, anunció que tomará en breve una decisión sobre una posible venta de armas a Taiwán, asunto que ha sido parte de las conversaciones entre las dos potencias durante la visita.
Las declaraciones se producen después de que, en el mismo encuentro, el líder chino advirtiera que un manejo inadecuado del tema de Taiwán podría derivar en enfrentamientos entre China y Estados Unidos.
La visita a Pekín y las declaraciones posteriores reabren el debate internacional sobre la ambigüedad estratégica de Estados Unidos respecto a Taiwán y las posibles implicaciones para la estabilidad en la región.

