El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió el domingo 13 de septiembre de 2026 al mandatario ucraniano, Volodímir Zelensky, frenar los ataques contra refinerías y otras instalaciones vinculadas con la producción y distribución de diésel en Rusia, al afirmar que esas acciones están provocando una escasez de combustible.
Trump hizo la declaración ante periodistas durante el Irish Open, disputado en el club de golf que posee en Doonbeg, Irlanda. El mandatario estadounidense sostuvo que Ucrania puede atacar otros objetivos, pero pidió evitar la infraestructura relacionada con el diésel.
“El señor Zelensky tiene que dejar de dejar fuera de combate el combustible diésel en Rusia”, declaró Trump durante el encuentro con medios.
Ucrania ha intensificado durante los últimos meses sus ataques de largo alcance contra instalaciones de petróleo y gas rusas. Kiev sostiene que esa infraestructura contribuye al financiamiento y al abastecimiento de la guerra contra Ucrania, mientras que los ataques han afectado refinerías, oleoductos y plantas de procesamiento.
La ofensiva contra instalaciones energéticas se ha relacionado con restricciones y racionamiento de combustible en distintas regiones de Rusia. Además, Moscú suspendió las exportaciones de diésel en julio, una medida que redujo la disponibilidad de productos refinados en un mercado internacional que ya enfrenta presiones de suministro.
Las declaraciones de Trump se produjeron mientras Rusia y Ucrania intercambiaban nuevos ataques con drones. Autoridades rusas reportaron dos personas muertas y 14 heridas en Nizhnekamsk, Tataristán, donde también se informó de un incendio en una empresa; en Odesa, autoridades ucranianas señalaron que al menos nueve personas resultaron heridas por un ataque nocturno ruso.
En otro frente, el Kremlin afirmó que no descarta reanudar en octubre las conversaciones de paz entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos. Sin embargo, las posiciones de Moscú y Kiev continúan enfrentadas, especialmente en asuntos territoriales y de seguridad.
