El presidente de Estados Unidos anunció que promoverá la suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina para mitigar el alza en los precios del combustible vinculada a la guerra en Irán.
La propuesta, enunciada el 11 de mayo de 2026, plantea detener de manera temporal los 18.4 centavos por galón que hoy se aplican a la gasolina y los 24.4 centavos por galón aplicables al diésel; su implementación dependería de un acto del Congreso y no puede realizarse por decisión unilateral del Ejecutivo.
Analistas y estudios señalan que el impuesto federal es sólo uno de varios factores que inciden en el precio final del combustible, por lo que la suspensión temporal reduciría el costo en la bomba sólo en una fracción del incremento observado.
Legisladores republicanos ya expresaron su apoyo a presentar iniciativas para suspender el impuesto, mientras que expertos advierten sobre el impacto que tendría la medida en los ingresos destinados a la infraestructura vial y el transporte público.
De concretarse, la suspensión tendría efectos fiscales y logísticos que requieren evaluación legislativa y técnica; por ahora la propuesta se mantiene como una iniciativa en discusión entre la Casa Blanca y miembros del Congreso.

