El 24 de mayo de 2026, el presidente de Estados Unidos dijo que las conversaciones con Irán “avanzan de manera ordenada y constructiva”, pero advirtió a sus negociadores que no se precipiten porque “el tiempo está de nuestro lado”.
Trump señaló que, aunque hay avances, no es necesario cerrar un acuerdo de forma inmediata y subrayó que el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz permanecerá en vigor hasta que un pacto sea alcanzado y firmado por ambas partes.
La posibilidad de un acuerdo había cobrado impulso en días recientes luego de informes sobre principios de entendimiento que incluirían la reapertura del estrecho de Ormuz y un cese temporal de hostilidades para permitir negociaciones más amplias. Sin embargo, el mandatario optó por moderar las expectativas públicas sobre la inmediatez de cualquier firma.
La postura de Trump generó reacciones encontradas: sectores conservadores y aliados expresaron cautela o rechazo ante la idea de concesiones amplias, mientras que funcionarios del gobierno insistieron en que las negociaciones deben seguir un proceso cuidadoso para garantizar términos verificables.
El desarrollo de las conversaciones y los plazos finales siguen sujetos a negociaciones entre delegaciones y a la aprobación de instancias políticas internas de cada país.

