Los mercados petroleros registraron un alza el 11–12 de mayo de 2026 luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartara la respuesta de Irán a una propuesta de paz y afirmó que el alto el fuego estaba “en estado crítico”; la noticia reavivó el riesgo geopolítico sobre los suministros energéticos.
En la sesión, el contrato Brent subió aproximadamente 2.88% y se situó en 104.21 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) registró ganancias cercanas a 2.78% y cerró alrededor de 98.07 dólares por barril. Los precios tocaron máximos intradía en zonas superiores a 105 dólares en algunos mercados.
Analistas y reportes citados indican que la persistente interrupción del flujo por el estrecho de Ormuz y la caída de la producción de la OPEP en abril alimentaron las preocupaciones sobre la oferta. El retroceso de las expectativas de un acuerdo diplomático reintrodujo una prima de riesgo geopolítico que impulsó las cotizaciones.
El movimiento en los precios se interpreta también como un recordatorio de la sensibilidad de los mercados ante titulares internacionales: cualquier desbalance en la percepción de la oferta puede traducirse rápidamente en variaciones de precio que afectan tanto a consumidores como a políticas económicas.

