Representantes del movimiento Resistencia Estudiantil de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) han sostenido mesas de diálogo con autoridades universitarias en las que han insistido en la necesidad de medidas claras de seguridad y en garantías contra sanciones administrativas para quienes participan en el paro y las protestas.
La discusión es relevante porque el conflicto, iniciado tras denuncias de violencia contra estudiantes y que derivó en un paro y tomas parciales de instalaciones, afecta la operación académica de la institución y obliga a la rectoría a definir protocolos de seguridad y mecanismos de protección para la comunidad universitaria.
En las mesas los alumnos han exigido, entre otros puntos, la publicación y aplicación de una carta de garantías de no represalias, la presentación de un plan integral de seguridad universitaria y la entrega de los avances asociados al pliego petitorio para recuperar el semestre. Autoridades universitarias formalizaron la existencia de una Carta de Garantías de No Represalias y acordaron continuar con encuentros de seguimiento para avanzar en la recuperación de la actividad académica.
La figura del personal de seguridad interno conocido como “Venados” ha sido parte central del debate: medios locales y comunicados refieren que los estudiantes demandan mayor vigilancia y, a la vez, han cuestionado maniobras o presencias de seguridad que perciben como poco transparentes. En algunos episodios reportados las mesas fueron pospuestas o no avanzaron por falta de condiciones de confianza entre las partes.
En reportes locales también se informa que personal de seguridad interno ha intervenido en momentos del conflicto para solicitar el retiro de personas de ciertas instalaciones con el fin de realizar cierres o acciones administrativas, lo que ha aumentado la tensión entre alumnos y directivos.
No se pudo corroborar de forma independiente, con al menos dos fuentes periodísticas consultadas, la versión específica de que los estudiantes “rompieron” una mesa de diálogo en el Seminario de Ocotepec tras el ingreso de personal identificado como “Venados” a la Facultad de Nutrición, ni la existencia verificable en fuentes abiertas de un mensaje de una directora identificada con nombre propio que solicitara acceso para personal de infraestructura; esas afirmaciones no aparecieron de manera consistente en las fuentes revisadas.
Las autoridades universitarias han señalado la intención de mantener el diálogo y avanzar en acuerdos que permitan la reapertura de actividades; la publicación de la carta de garantías y la continuación de mesas de trabajo son los pasos acordados públicamente hasta ahora. Queda pendiente la verificación independiente de episodios puntuales que alumnos han denunciado y la publicación oficial de cualquier procedimiento disciplinario que la universidad pudiera iniciar.
Ante la continuidad del conflicto, las partes deberán formalizar cronogramas y entregables para que los compromisos sobre seguridad y no represalias se traduzcan en acciones verificables que permitan la normalización académica.

