La Unión Europea y México dieron pasos clave para que el Acuerdo Comercial Interino (iTA) y el Acuerdo Global Modernizado (MGA) puedan entrar en vigor, aunque falta la aprobación final del Congreso de la Unión en México.
El Consejo de la Unión Europea adoptó decisiones para autorizar la firma de los acuerdos, que fueron rubricados en la cumbre bilateral del 22 de mayo de 2026. Posteriormente, el Parlamento Europeo dio su consentimiento a la parte comercial del pacto en julio, lo que permite que el Consejo concluya formalmente los instrumentos comunitarios.
Con esos trámites europeos completados, el último paso interno pendiente es la ratificación por las autoridades mexicanas: las comisiones legislativas correspondientes deberán emitir dictamen y el pleno del Congreso decidirá sobre la aprobación. Hasta que ambas partes se notifiquen mutuamente la conclusión de sus procedimientos internos, el acuerdo no podrá entrar en vigor.
Según las reglas acordadas, la parte comercial del acuerdo —el iTA— entraría en vigor el primer día del segundo mes siguiente a la fecha en que la Unión Europea y México se notifiquen mutuamente la finalización de sus respectivos procedimientos internos.
El nuevo marco amplía el acceso a mercados, contempla la eliminación de la mayoría de aranceles restantes en sectores como el agroalimentario, refuerza la protección de indicaciones geográficas y abre por primera vez el acceso a la contratación pública federal mexicana para proveedores de la UE. También incluye capítulos sobre comercio digital, propiedad intelectual, aduanas y políticas de facilitación de comercio.
La entrada en vigor del iTA podría tener efectos directos en exportaciones e inversión bilateral, así como en la posibilidad de que empresas europeas compitan por contratos públicos mexicanos. No obstante, la fecha exacta dependerá del calendario legislativo en México y de la notificación entre ambas partes.

