La FIFA retiró la suspensión de un partido impuesta a Folarin Balogun, delantero de la selección de Estados Unidos, y anunció que el futbolista estará disponible para el partido de octavos de final contra Bélgica programado para el 6 de julio de 2026 en Seattle.
La medida se adoptó tras una revisión de la Comisión Disciplinaria de la FIFA que aplicó el artículo 27 de su código disciplinario; la roja que recibió Balogun en el partido de dieciseisavos frente a Bosnia y Herzegovina permanecerá en su expediente, pero la sanción quedó en suspenso por un periodo de prueba de un año.
La decisión se produjo después de una llamada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al presidente de la FIFA Gianni Infantino, un hecho que el propio mandatario reconoció. El episodio desató críticas en el mundo del fútbol y puso el foco sobre la integridad de las decisiones del organismo rector.
La UEFA emitió un duro reproche y aseguró que la FIFA “ha cruzado una línea roja” al permitir que se suspendiera la sanción. Por su parte, la Real Federación Belga anunció que impugnará la elegibilidad del jugador para el encuentro de octavos.
La controversia ha generado reacciones en aficionados, dirigentes y expertos sobre la independencia de los procesos disciplinarios en el fútbol internacional y plantea dudas sobre precedentes y transparencia en la Copa Mundial 2026.

