La UEFA afirmó el sábado 1 de agosto de 2026 que la dirigencia de la FIFA perdió su confianza, horas después de que el organismo retiró el plan de Gianni Infantino para crear una empresa de 20 mil millones de dólares destinada a gestionar comercialmente sus principales torneos con participación de inversionistas privados.
El proyecto contemplaba incluir las Copas del Mundo y los Mundiales de Clubes, tanto masculinos como femeninos, en una filial con hasta 20% de participación privada. La propuesta generó rechazo entre confederaciones y federaciones antes de ser abandonada por la FIFA.
En su posicionamiento, la UEFA sostuvo que la pérdida de confianza no se limita a Europa y pidió revisar cómo se desarrolló el proyecto. También planteó identificar a los responsables y exigirles cuentas por la forma en que se impulsó la iniciativa.
La oposición europea se sumó a las objeciones expresadas por la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol. Las 55 federaciones miembro de la UEFA habían acordado oponerse a las competiciones de la FIFA si la propuesta seguía adelante.
La crisis también provocó movimientos dentro de la FIFA. Carlos Cordeiro, asesor principal de Infantino y representante del organismo en un grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, renunció antes del retiro formal del proyecto.
La propuesta buscaba separar los negocios comerciales de la FIFA en una nueva entidad. El plan describía como posible inversionista ancla a una firma con sede en Nueva York creada por Joshua Kushner.
La UEFA indicó que trabajará con sus federaciones y con otras confederaciones para revisar lo ocurrido y elaborar medidas que eviten que un proyecto similar vuelva a impulsarse sin una consulta amplia y controles de gobernanza.
