El jueves 14 de mayo de 2026, grupos numerosos de ultranacionalistas judíos realizaron la tradicional marcha del Día de Jerusalén por la Ciudad Vieja y, según reportes, entonaron consignas racistas como “muerte a los árabes” y “que ardan sus aldeas”.
La procesión atravesó sectores de la Ciudad Vieja habitados por palestinos; muchos residentes optaron por permanecer en sus hogares y cerrar comercios ante la presencia de los manifestantes.
Horas antes de la marcha, el ministro de Seguridad nacional, Itamar Ben Gvir, visitó el recinto del Monte del Templo/Al‑Aqsa y ondeó una bandera israelí, un acto descrito por observadores como provocador.
Durante el día se registraron enfrentamientos entre manifestantes y vecinos, y la policía intervino para controlar altercados. Varias personas fueron detenidas, según los informes.
La marcha del Día de Jerusalén conmemora la ocupación israelí de Jerusalén Este en la guerra de 1967 y, en años recientes, ha estado marcada por episodios de violencia y cánticos hostiles que han generado alertas en la región.
La movilización de este año ocurre en un contexto de creciente tensión y críticas internacionales por el acceso a los lugares sagrados y la seguridad de la población palestina en la Ciudad Vieja.

