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Usuarios detectan obstáculos nocturnos en la ciclovía de Tlalpan

La ciclovía La Gran Tenochtitlan, ubicada sobre Calzada de Tlalpan, presenta diversos obstáculos durante la noche, entre ellos deficiencias de iluminación, ciclistas que circulan sin luces o en sentido contrario, invasiones del carril y encharcamientos provocados por las lluvias.

Durante un recorrido realizado la tarde-noche del jueves 20 de agosto se observó que pocos usuarios empleaban luces o material reflejante. Esta situación reduce la visibilidad de los pedalistas y eleva el riesgo de choques con otros ciclistas o con peatones que cruzan la vía confinada.

Circulación en sentido contrario e invasión del carril

También se detectó que algunos ciclistas circulaban en sentido contrario, una práctica que dificulta la reacción de quienes avanzan correctamente por el carril. Además, motociclistas ingresaban a la infraestructura exclusiva para bicicletas, pese a que el Gobierno de la Ciudad de México anunció operativos para evitar este tipo de conductas.

La obstrucción del espacio ciclista se suma a problemas registrados desde los primeros meses de operación de la ruta, como automóviles y motocicletas que utilizan el carril para detenerse, estacionarse o evadir el tránsito vehicular.

Obstrucciones y encharcamientos en la ruta

Usuarios señalaron que, después de las 22:00 horas, algunas trabajadoras sexuales se colocan dentro del carril en ciertos puntos de Tlalpan, lo que puede dificultar el paso de quienes utilizan la ciclovía. Esta situación forma parte de la disputa por el uso del espacio público que se intensificó con la construcción de la infraestructura ciclista.

Las lluvias representan otro obstáculo para los pedalistas. Se identificaron zonas con encharcamientos recurrentes, entre ellas puntos ubicados a la altura de Villa de Cortés, en dirección norte, y cerca de Viaducto, donde las personas deben maniobrar para evitar los llamados espejos de agua.

Una obra presentada como vía multimodal

La ciclovía La Gran Tenochtitlan fue inaugurada el 19 de abril de 2026 como parte de un proyecto de movilidad que conecta el Centro Histórico con la zona sur de la capital. La obra contempla un carril confinado para bicicletas, mejoras en banquetas, señalización y la instalación de miles de luminarias.

El 18 de agosto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, afirmó que la ciclovía es un éxito y que Calzada de Tlalpan se convirtió en una avenida con espacio para automóviles, peatones y ciclistas. Sin embargo, los problemas observados por usuarios muestran que todavía existen retos de mantenimiento, convivencia vial y seguridad para quienes recorren la ruta durante la noche.