Vecinos de la colonia El Paraíso, en Iztapalapa, abrieron surcos y plantaron magueyes, siemprevivas y árboles nativos en el Peñón Viejo, parte del cerro Tepepolco, como parte de jornadas comunitarias de restauración ambiental.
Las labores están a cargo de la agrupación Guardianes del Tepepolco, que surgió de la Red Socioambiental Paraíso Paz y que, según integrantes, converte el trabajo voluntario en actividades con reconocimiento y apoyo de la administración local. Como dijo uno de sus integrantes: “Antes lo hacíamos sólo por amor al cerro, y ahora lo hacemos por amor al cerro, pero además tenemos un sueldo”.
Los trabajos de revegetación incluyen la creación de nidos de fertilidad, retiro de arbolado muerto y colocación de cordones vegetales para favorecer la retención de agua y reducir la erosión. La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) ha colaborado en proyectos de manejo y en jornadas de prevención de incendios forestales en la zona.
El Peñón Viejo, también conocido como Tepepolco o Peñón del Marqués, ha pasado de ser un área dañada por la extracción de tezontle y la expansión urbana a un corredor de actividad social y ecológica. La designación del sitio como Área de Valor Ambiental con categoría de Bosque Urbano por parte de autoridades locales respalda las acciones de conservación y la participación vecinal.
Además de la restauración ecológica, las iniciativas comunitarias integran talleres de arte, deporte y capacitación en técnicas de restauración, con el objetivo de reconstruir el tejido social y asegurar la supervivencia de las especies sembradas durante la temporada de lluvias y con riego de apoyo en época de sequía.

