Antes de convertirse en campeona mundial de ciclismo de pista, Yareli Acevedo soñaba con estudiar Medicina. Sin embargo, las exigencias del alto rendimiento deportivo la llevaron a elegir la carrera de Administración en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), formación que actualmente se encuentra en proceso de titulación.
La ciclista mexicana explicó que desde niña imaginaba desempeñarse como médico cirujano, pero su entrenador detectó cualidades especiales para el ciclismo y le advirtió que combinar Medicina con el deporte de alto rendimiento sería complicado, debido a la dedicación que requieren ambas actividades.
“Mi entrenador vio muchas cualidades en mí para el ciclismo. Entonces, me ayudó y me dijo de manera muy sincera: ‘Si entrenas bien, llevamos un proceso bien, podrías hacer muy buenas cosas, pero si estudias la carrera de medicina, va a estar muy complicado’”.
A partir de esa recomendación, Acevedo realizó un examen de aptitudes y actitudes para encontrar una alternativa académica compatible con sus entrenamientos, competencias, viajes y periodos de recuperación. El resultado la llevó hacia Administración, una carrera que, según explicó, se adapta a su estilo de vida y le permitió encontrar en el marketing un área de oportunidad vinculada con su desarrollo personal y deportivo.
La atleta, quien fue cuatro veces medallista en Santo Domingo 2026, reconoció que cursar una licenciatura mientras competía al máximo nivel representó un desafío constante. A diferencia de otros universitarios, tuvo que distribuir su tiempo entre las obligaciones académicas y una agenda deportiva marcada por entrenamientos y competencias.
“Yo no hice cuatro años de licenciatura, como normalmente lo hace un universitario, fueron muchos más años llevando a la par el estudio y la competencia y el alto rendimiento. No vivir mi etapa de universitaria me dolió”.
Acevedo continúa con el proceso de titulación en Administración mientras mantiene su carrera como una de las principales exponentes mexicanas del ciclismo de pista. Su experiencia refleja el esfuerzo que implica para los deportistas de alto rendimiento continuar con su preparación profesional fuera de las competencias.
