El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, afirmó el domingo 18 de octubre de 2026 que Estados Unidos reanudó el intercambio de inteligencia con Kiev después de una pausa de varios días, durante la cual Ucrania no recibió información sobre algunos ataques rusos con misiles balísticos.
“Estuvo bloqueado durante un tiempo. Y luego la parte estadounidense lo desbloqueó. Estamos muy agradecidos por ello. Ahora funciona”, declaró Zelensky en una entrevista transmitida por NBC.
El mandatario explicó que la información estadounidense es especialmente relevante para advertir a Ucrania sobre el lanzamiento de misiles balísticos rusos. Según su declaración, Kiev no recibió esos datos durante ataques que se prolongaron por tres días.
La información es clave para anticipar ataques
Zelensky señaló que Estados Unidos posee capacidades de inteligencia que permiten detectar y comunicar el uso de misiles balísticos por parte de Rusia. Estas alertas ayudan a las autoridades ucranianas a activar la defensa aérea y advertir a la población.
La reanudación del intercambio ocurre después de que Ucrania reportara la falta de advertencias previas ante recientes ataques rusos. El presidente estadounidense, Donald Trump, había sostenido que Washington continuaba compartiendo inteligencia con Kiev, aunque las declaraciones ucranianas generaron dudas sobre el alcance y la continuidad de esa cooperación.
Tensiones entre Washington y Kiev
El intercambio de inteligencia se encuentra en el centro de las tensiones entre los gobiernos de Estados Unidos y Ucrania. En los últimos días, Kiev también denunció restricciones en el uso de Starlink, el sistema de internet satelital utilizado por sus fuerzas armadas.
La disputa se desarrolla mientras Washington presiona a Ucrania para moderar sus ataques contra objetivos energéticos en territorio ruso. Zelensky ha advertido que un respaldo formal de Estados Unidos a Moscú representaría un error histórico y ha pedido mantener el apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa.
Por ahora, el gobierno ucraniano considera que el restablecimiento de las alertas estadounidenses mejora su capacidad para responder a los ataques con misiles y proteger a la población civil.
