Colectivos ambientalistas y comunidades de Querétaro realizaron el 25 de abril de 2026 una protesta en rechazo a la instalación y operación de data centers, que según los manifestantes consumen grandes volúmenes de agua y agravan la escasez hídrica en la región.
La movilización se realizó en paralelo al festejo oficial por los 300 años del inicio de la construcción del acueducto municipal; los activistas demandaron mayor transparencia sobre el impacto hídrico de estos proyectos, la obligatoriedad de manifestaciones de impacto ambiental y la garantía de un abastecimiento mínimo para la población.
Organizaciones como la Asamblea Chichimeca Otomí y colectivos locales señalararon que en municipios conurbados como El Marqués y Colón se han detectado cortes y estrés por agua, y pidieron que la legislación garantice hasta 100 litros por persona por día, cifra que citan con base en estándares internacionales del derecho al agua.
Los activistas criticaron que muchos data centers se registren como “servicios” y no como industrias, lo que, dijeron, permite normas ambientales más laxas y reduce la obligación de informar sobre consumo hídrico. Por su parte, autoridades municipales han defendido la llegada de inversión y negado que exista un consumo que ponga en riesgo al abasto local.
La protesta subraya la tensión entre la promoción de Querétaro como un polo de inversión tecnológica y las demandas de comunidades que enfrentan escasez o irregularidades en el suministro. Los colectivos exigieron que cualquier proyecto de data center incluya estudios públicos sobre consumo de agua y mecanismos de compensación para las comunidades afectadas.
La discusión sobre el impacto de los centros de datos en el agua local continúa en el debate público y legislativo del estado, mientras grupos ciudadanos anuncian seguimiento y nuevas acciones para exigir claridad y regulación.

