La presidenta aseguró en su conferencia matutina del 25 de abril de 2026 que, desde la reapertura de la zona arqueológica de Teotihuacán el miércoles, se registró una alta afluencia de visitantes y “había filas para entrar”. Añadió que algunos de los turistas extranjeros que resultaron heridos en el tiroteo han sido apoyados para regresar a sus países, mientras que otras personas permanecen hospitalizadas y se encuentran fuera de peligro.
El ataque ocurrió el 20 de abril de 2026 en la zona de la Pirámide de la Luna y dejó víctimas mortales y varios lesionados, lo que motivó el cierre temporal del sitio y un despliegue especial de seguridad al momento de su reapertura.
Tras los hechos, las autoridades coordinaron un dispositivo con custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Guardia Nacional; según la presidenta, la Guardia Nacional “está apoyando a los sitios arqueológicos más visitados, particularmente en la zona arqueológica de Teotihuacán”.
El gobierno federal informó que se estudian medidas para reforzar la vigilancia y los filtros de revisión en accesos y recorridos internos, con el objetivo de garantizar la seguridad de visitantes y personal del INAH.
La reapertura y el refuerzo de seguridad buscan restaurar la normalidad en uno de los principales destinos turísticos del país, cuya afluencia se mantiene como prioridad para las autoridades responsables de la protección y conservación del patrimonio.

