El gobierno federal alemán aprobó a finales de mayo de 2026 un borrador de ley que obliga a las plataformas de streaming y a las cadenas de televisión a reinvertir al menos el 8% de los ingresos anuales que obtienen en Alemania en la producción y distribución de obras audiovisuales europeas, con un enfoque especial en producciones alemanas.
La propuesta establece criterios para el destino de esos recursos: una parte significativa deberá destinarse a obras nuevas y una proporción importante deberá mostrar una “pronta impronta cultural alemana” —medidas pensadas para fortalecer la industria local y garantizar más producción filmográfica en el país.
Según el borrador, la obligación aplicaría a proveedores con actividad relevante en el mercado alemán y se calcularía sobre los ingresos obtenidos en el país en el ejercicio anterior; el gobierno también prevé incentivos y flexibilidad para los operadores que superen el umbral mínimo de inversión.
Las autoridades argumentan que la medida busca revertir la pérdida de producción nacional frente a la expansión de las plataformas globales, impulsar empleos y atraer rodajes internacionales. El texto deberá pasar por el Parlamento antes de convertirse en ley; el gobierno anticipó que la norma podría entrar en vigor a principios de 2027 si recibe la aprobación necesaria.
Analistas y parte de la industria advierten que la obligación podría traducirse en mayores costos para los servicios o en cambios en su oferta en Alemania, aunque también podría garantizar flujo estable de financiamiento para productoras locales y proyectos independientes.

