Vendedores en plataformas y grupos de redes sociales ofrecen tarjetas SIM “ya registradas” o servicios para registrar líneas por terceros, con precios que van desde decenas hasta varios cientos de pesos. La oferta busca evadir la obligación de vincular cada número telefónico a una identidad oficial antes del 30 de junio de 2026.
Las cifras oficiales sobre el avance del registro han variado en diferentes reportes: en distintos momentos se han citado registros de entre 26 y 48 millones de líneas vinculadas, frente a un parque total de líneas móviles que supera las 140 millones. Esa brecha explica la aparición de ventas informales y servicios clandestinos que prometen evitar la suspensión del servicio.
Especialistas y organizaciones defensoras de derechos digitales advierten que la operación de este mercado negro incrementa el riesgo de robo de identidad y puede facilitar otros delitos, además de que obliga a las autoridades y a los operadores a reforzar controles y verificación de identidad. Por su parte, el gobierno ha señalado que el registro busca reducir el uso anónimo de líneas con fines delictivos, como extorsión y fraude.
Ante la oferta de chips pre‑registrados, se recomienda a los usuarios no comprar tarjetas de origen dudoso, verificar el estado de una línea con su operador y completar el registro con su CURP e identificación oficiales. También se sugiere denunciar anuncios y perfiles falsos en plataformas para frenar la circulación de este mercado informal.

