Skip to main content Scroll Top

Ana Elena Mallet explora la cultura mexicana a través de las sillas en el MUAC

La exposición “La historia de cómo sentarse”, curada por Ana Elena Mallet, reúne 31 asientos de los siglos XX y XXI en el vestíbulo Arkheia del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), en Ciudad de México. La muestra, inaugurada el 1 de agosto de 2026 y disponible hasta el 11 de octubre, propone observar el diseño mexicano desde una acción cotidiana: sentarse.

La exhibición no presenta una historia lineal del mobiliario. En cambio, reúne piezas que muestran apropiaciones, traducciones y reinvenciones en las que dialogan la tradición y la modernidad.

Entre los objetos se encuentran asientos diseñados por Clara Porset, Don Shoemaker y Ricardo Legorreta, además de piezas anónimas y populares como la silla de palo, el equipal, la silla Windsor y la silla de plástico. Cada una refleja distintas maneras de relacionar el cuerpo con el espacio, el descanso, el trabajo y la convivencia.

Sentarse como acto cultural

Para Mallet, sentarse no es un gesto aleatorio. La edad, los materiales, el diseño del asiento, el lugar y la compañía modifican la postura y la manera en que las personas habitan un espacio.

“Sentarnos es un acto cultural. Que sentarnos no es aleatorio. Que debemos reflexionar cómo nos sentamos, por qué nos sentamos.”

La curadora también plantea que los asientos expresan jerarquías sociales y relaciones de poder. La silla presidencial, la silla papal y los tronos, por ejemplo, están vinculados con figuras de autoridad y con lugares reservados para determinadas personas.

Tradición, materiales e identidad

La muestra destaca el diálogo entre las formas populares y el diseño contemporáneo. El butaque ocupa un lugar relevante como símbolo de hibridez, mientras que materiales como el ixtle y el henequén representan la recuperación de fibras naturales que habían perdido presencia frente al plástico industrial.

La exposición parte de la colección de diseño moderno y contemporáneo mexicano del MUAC y busca identificar un vocabulario propio a través de tipologías, materiales y referencias presentes en distintos momentos de la historia del país.

Con esta propuesta, el MUAC invita a reconsiderar objetos presentes en la vida diaria, como la banca del transporte, la silla de oficina, el banco doméstico o la silla monobloc. Más allá de su función, cada asiento organiza relaciones sociales y ofrece una forma particular de entender el cuerpo y el espacio.