La Selección Mexicana Sub-20, dirigida por Alex Diego, alcanzó los objetivos trazados en el Campeonato Sub-20 de Concacaf al asegurar su clasificación al Mundial de la categoría de 2027 y a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El resultado llenó de satisfacción a Andrés Lillini, director deportivo de las Selecciones Nacionales menores varoniles, quien reconoció el esfuerzo realizado durante casi dos años por los jugadores, el cuerpo técnico y el staff.
Muy feliz por los jugadores, por los chicos que hacen un gran esfuerzo, que vienen trabajando hace casi dos años en este proceso que empezamos. Si no hay calidad en todas las partes, difícilmente se logra un objetivo y yo creo que hoy esto es el producto de eso.
El torneo regional otorgó boletos para la Copa Mundial Sub-20 de 2027 a los equipos que avanzaron a las semifinales, mientras que la clasificación olímpica correspondió al mejor ubicado en la competencia, de acuerdo con el formato establecido para el certamen.
Lillini, quien está por cumplir tres años y medio al frente de las categorías menores de México, advirtió que el objetivo no debe limitarse a la clasificación. Para el directivo argentino, el crecimiento de los futbolistas tendrá que mantenerse durante todo el proceso.
Soy competitivo de naturaleza. Nos dormimos a las tres de la mañana y ahora estamos acá, y ya estamos pensando en ganar mañana. No hay otra, si eres bueno hay que estar todo el día demostrándolo.
El mensaje llega después de que México quedó fuera de los Juegos Olímpicos de París 2024, por lo que alcanzar la meta rumbo a Los Ángeles 2028 representó un paso relevante para el proyecto de selecciones menores.
El director deportivo también subrayó que los jugadores que marcan diferencia son aquellos que compiten consigo mismos, con sus compañeros y con los rivales para mejorar de manera constante.
Los jugadores que se diferencian del resto son los que nunca dejan de competir consigo mismos para crecer, con el rival, con el compañero para ganarse un lugar, y eso hay que demostrarlo día a día.
Con los boletos internacionales asegurados, la exigencia para la Selección Mexicana Sub-20 será mantener el ritmo de trabajo y convertir este resultado en el inicio de un proceso de mayor alcance para las futuras generaciones del futbol nacional.
