El 19 de junio de 2026, dos trabajadores que se desplazaban a labores agrícolas en Apatzingán, Michoacán, resultaron heridos al activar artefactos explosivos colocados en una brecha rural entre las localidades de El Guayabo y El Mirador.
Reportes del lugar indican que uno de los heridos sufrió lesiones de gravedad que terminaron en la amputación de un pie; el segundo paciente presenta heridas que requirieron atención médica. Personal militar y de seguridad estatal realizó labores de inspección y detonaciones controladas para neutralizar otros artefactos hallados en la zona.
Vecinos han señalado la presencia recurrente de «narcominas» y artefactos improvisados en caminos de uso cotidiano, lo que ha obligado a limitar la movilidad y a adoptar medidas de protección en escuelas y centros comunitarios mientras continúan las labores de seguridad.
Organismos locales y observatorios han documentado múltiples incidentes de este tipo en lo que va del año, por lo que las comunidades exigen mayor coordinación entre autoridades para asegurar las rutas de trabajo de los jornaleros y evitar nuevas tragedias.
Compañeros y familiares han activado redes de apoyo para cubrir gastos médicos y la rehabilitación necesaria para los lesionados, mientras las autoridades investigan la dinámica del incidente y la posible responsabilidad de grupos delictivos en la colocación de los explosivos.

