Autoridades federales y estatales aseguraron más de 59 millones de litros de presunto hidrocarburo durante un cateo realizado el 17 de septiembre de 2026 en la comunidad de La Fragua, municipio de San José Iturbide, Guanajuato. La diligencia se efectuó como parte de una investigación por posibles delitos relacionados con el almacenamiento y la distribución de combustibles.
El aseguramiento es uno de los mayores reportados en el país y quedó bajo resguardo del Ministerio Público Federal, que deberá determinar la cantidad definitiva, la naturaleza, la procedencia y la legalidad del producto localizado.
Qué encontraron durante el cateo
En el inmueble fueron localizados diez tanques de almacenamiento, unidades de carga, contenedores y documentación relacionada con los hechos investigados. Las autoridades indicaron que el producto presenta características de gasolina regular, gasolina premium y diésel.
El volumen asegurado se distribuye en 33 millones 504 mil 067.406 litros de gasolina regular, 7 millones 266 mil 813.6174 litros de gasolina premium y 18 millones 265 mil 989.504 litros de diésel.
Investigación inició en julio
La indagatoria comenzó el 3 de julio, cuando una persona fue detenida mientras presuntamente descargaba diésel de una pipa con capacidad de 33 mil litros en una gasolinera de San Luis de la Paz. De acuerdo con la investigación, no pudo acreditar la trazabilidad del combustible ni presentar documentación sobre su origen, traslado y las empresas involucradas.
A partir de ese caso se realizaron diligencias en una gasolinera de San Luis de la Paz, en una estación de despacho de gas LP ubicada en Dolores Hidalgo y, finalmente, en el inmueble de San José Iturbide.
El sitio se encuentra a unos 10 kilómetros de la cabecera municipal y cerca de la carretera federal 57. Contaba con accesos para el movimiento de camiones y furgones ferroviarios, así como con tanques de gran capacidad.
Producto permanece bajo análisis
Debido al volumen del hidrocarburo y a los riesgos de derrames o incendios, las labores de medición, identificación y manejo continuarán con personal especializado. Los dictámenes periciales definirán si el combustible es de procedencia ilícita y establecerán las responsabilidades que correspondan.
