La tarde del sábado 9 de mayo de 2026, un convoy de aproximadamente 100 personas desplazadas por la violencia en Durango fue atacado a balazos en el tramo carretero que conecta Atascaderos con Guadalupe y Calvo, en la sierra de Chihuahua.
La caravana, integrada por cerca de 30 vehículos particulares, viajaba bajo el resguardo de elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua cuando, en el lugar conocido como Las Trojas, civiles armados abrieron fuego contra el convoy. Agentes estatales realizaron maniobras defensivas para repeler la agresión.
Como resultado del ataque una persona presentó heridas leves, atribuibles a esquirlas, según los reportes periodísticos que documentaron el hecho. No se reportaron detenciones inmediatas.
La Fiscalía General del Estado de Chihuahua informó el 9 de mayo sobre la agresión a los policías que custodiaban al grupo de desplazados, según comunicados y notas de prensa publicadas por medios nacionales.
El suceso ocurre en una región que ha registrado desplazamientos forzados en las últimas semanas: desde febrero y marzo de 2026 se habían reportado caravanas y retornos de habitantes de Atascaderos y comunidades cercanas, y autoridades estatales reforzaron operativos en la zona serrana para facilitar el regreso seguro de pobladores.
Hasta la publicación de esta nota, las autoridades locales no habían reportado detenciones relacionadas con la agresión ni emitido un informe público amplio sobre el seguimiento del incidente.

