El ministerio de Salud de Líbano informó que al menos 22 personas murieron en ataques israelíes registrados en las últimas 24 horas, a pesar de la prórroga de 45 días del alto el fuego vigente entre Israel y Hezbollah.
Según el mismo recuento oficial, el total de víctimas mortales desde el 2 de marzo —cuando se reanudaron los combates entre Israel y el grupo chiíta— supera los 3,000 fallecidos, cifra que sigue aumentando con los bombardeos y los enfrentamientos en el sur del país.
Las autoridades libanesas han denunciado además daños a infraestructura civil y hospitales, y reportes locales señalan el cierre temporal de algunos centros médicos por la intensidad de los ataques.
Por su parte, grupos armados en la zona han reivindicado operaciones contra posiciones israelíes, incluyendo acciones con drones y proyectiles contra plataformas militares, mientras las partes se acusan mutuamente de violar el cese de hostilidades.
La situación humanitaria se mantiene crítica: organismos internacionales y autoridades locales han alertado sobre desplazamientos internos y la necesidad de asistencia para la población afectada.

