Ataques aéreos y con drones atribuibles a fuerzas rusas dejaron al menos 27 civiles muertos y más de 120 heridos en distintas regiones de Ucrania el 5 de mayo de 2026.
El episodio ocurrió justo después de que Kiev anunciara una tregua unilateral que debía comenzar en la medianoche entre el 5 y el 6 de mayo de 2026; Moscú, por su parte, había declarado que respetaría un cese de hostilidades los días 8 y 9 de mayo de 2026 con motivo de las conmemoraciones del Día de la Victoria.
Las víctimas se registraron en ataques distribuidos en varias localidades, incluidos bombardeos que alcanzaron infraestructuras y zonas residenciales. Las autoridades reportaron decenas de heridos y daños materiales en ciudades del este y otras regiones del país.
El nuevo episodio intensifica las acusaciones cruzadas entre Moscú y Kiev sobre el cumplimiento de ceses del fuego y complica el panorama diplomático en torno a las iniciativas de alto el fuego recientes.
El suceso subraya el riesgo continuo para la población civil en un conflicto que persiste desde 2022 y plantea dudas sobre la viabilidad de treguas temporales sin mecanismos externos de verificación.

