Un brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ha dejado al menos tres personas fallecidas y varios pasajeros con síntomas compatibles con la enfermedad. El buque, que partió de Ushuaia (Argentina) el 1 de abril, permaneció fondeado frente a la costa de Cabo Verde y ha puesto rumbo a las Islas Canarias para coordinar posibles operaciones de desembarque y atención médica.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y autoridades sanitarias de países afectados mantienen abierta la investigación para determinar el origen y alcance del brote. La OMS ha informado de casos confirmados y otros sospechosos, y señaló que la situación requiere seguimiento epidemiológico pero no es comparable con una pandemia como la del COVID-19.
España respondió a una solicitud de la OMS para acoger al barco por razones humanitarias y técnicas, y las autoridades canarias y sanitarias preparan protocolos para el desembarco y la repatriación de pasajeros cuando la situación lo permita.
Las embarcaciones de expedición como el MV Hondius suelen realizar actividades en zonas con fauna silvestre; por ello, los equipos de salud pública enfatizan la importancia del rastreo de contactos, el aislamiento de casos confirmados y la vigilancia de pasajeros y tripulación.
Las autoridades recomiendan a la población mantener medidas básicas de prevención, y solicitar atención médica ante fiebre, dificultad respiratoria u otros síntomas persistentes. La investigación continúa para precisar la cadena de transmisión y el número definitivo de casos.

