En junio se observó un repunte en los precios de las consultas médicas, que se suma a una tendencia de aumentos por encima de la inflación general.
La inflación del sector salud se encuentra en niveles de doble dígito, en torno al 14–15% anual, lo que ha impactado también a hospitalizaciones, estudios clínicos y medicamentos con alzas persistentes.
Ante el encarecimiento, las aseguradoras han ajustado primas y condiciones; los incrementos resultan particularmente fuertes en pólizas individuales y en coberturas dirigidas a personas adultas mayores.
El efecto es desigual: hogares con menos recursos y personas mayores enfrentan mayores presiones en sus gastos de bolsillo y en las renovaciones de sus seguros, lo que podría reducir el acceso efectivo a servicios privados si la tendencia continúa.
Simultáneamente, se registra un cambio en los patrones de búsqueda de atención: mayor uso de consultorios de farmacia, telemedicina y servicios alternativos que buscan contener costos.
La combinación de la inflación médica y ajustes fiscales relacionados con el IVA en servicios médicos podría seguir afectando las renovaciones y la contratación de seguros a lo largo del año.
Se continuará monitoreando la evolución de precios y el impacto en el mercado asegurador conforme se publiquen los datos mensuales correspondientes.

