El Banco de México presentó su Informe Trimestral enero‑marzo 2026 y ajustó la proyección de crecimiento para 2026 a una tasa puntual de 1.1% tras un inicio de año más débil de lo anticipado.
La institución señaló que, en los primeros meses de 2026, el consumo privado retrocedió respecto al último trimestre de 2025, lo que motivó preocupación por la demanda interna. Indicadores vinculados al gasto de los hogares mostraron un comportamiento adverso durante el periodo.
Entre los datos reportados figuran ventas registradas por tiendas de autoservicio y departamentales en terreno negativo durante tres trimestres consecutivos, un gasto con tarjetas de crédito y débito en términos reales que se mantuvo flojo en el primer trimestre, y descensos en ventas de ramas manufactureras relacionadas con el consumo. Además, las ventas de automóviles y camionetas ligeras cayeron y en abril registraron una paralización prácticamente total.
Banxico también advirtió que la inversión seguirá débil al menos hasta el segundo semestre, aunque prevé una recuperación gradual de la actividad apoyada por la demanda externa y, a mediano plazo, por el consumo privado.
La revisión a la baja de la previsión coloca el intervalo esperado de crecimiento en un rango más contenido, y la Junta de Gobierno ha señalado que evaluará el panorama macroeconómico para sus decisiones de política monetaria.

