Documentos judiciales recientemente presentados ante el Tribunal Superior del Reino Unido establecen a Bear, hijo del cantante Liam Payne, como único heredero de la fortuna del artista.
Liam Payne falleció el 16 de octubre de 2024; al no haber dejado testamento y no estar casado, la normativa de sucesiones del Reino Unido determinó que su hijo sea el beneficiario principal de su patrimonio.
Los registros citados por medios indican que el patrimonio neto de Payne se valora en torno a las 21 millones de libras esterlinas. Parte de esos fondos puede utilizarse de forma inmediata en beneficio del menor, mientras que la porción restante quedará en un fideicomiso hasta que Bear alcance la mayoría de edad.
Los documentos también señalan que Cheryl, madre del niño, y el abogado Richard Mark Bray han sido designados administradores del patrimonio y serán responsables de gestionar los bienes hasta que corresponda su entrega al heredero.
La información fue divulgada por medios que tuvieron acceso a los documentos judiciales y que han publicado los detalles del arreglo sucesorio en los últimos días.

