La ciudad de Kiev fue alcanzada por una ofensiva combinada de misiles y drones en la madrugada del 2 de julio de 2026, que dejó un saldo mínimo de 27 personas muertas y 91 heridas, según balances oficiales.
Los ataques impactaron zonas residenciales y causaron daños en edificios y servicios. Los sistemas de defensa antiaérea derribaron una parte de los lanzamientos, pero la intensidad del bombardeo obligó a miles de habitantes a refugiarse en estaciones subterráneas.
Las autoridades ajustaron las cifras de víctimas después de que personas heridas fallecieran en hospitales. En respuesta, se anunciaron medidas de emergencia y la declaración de un día de luto para el 3 de julio de 2026 en la capital.
El incidente marca una nueva escalada en los intercambios de ataques con drones y misiles entre Rusia y Ucrania que se mantienen desde 2022, y ha reavivado las demandas ucranianas por más apoyo en defensa aérea por parte de sus aliados.

