La cumbre de los BRICS concluyó el 12 de septiembre de 2026 en Nueva Delhi con una declaración que condena las sanciones unilaterales no autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU y expresa preocupación por la escalada militar en Medio Oriente. El encuentro reunió, entre otros líderes, al primer ministro indio Narendra Modi y al presidente iraní Masoud Pezeshkian, mientras Ansar Allah avanzaba en la costa yemení del mar Rojo.
El documento conjunto también manifestó preocupación por los ataques contra infraestructura civil y contra instalaciones nucleares pacíficas sujetas a salvaguardias internacionales. Aunque no mencionó directamente a Estados Unidos ni a Israel, la postura fue interpretada como una crítica indirecta a las acciones militares contra Irán.
Declaración conjunta y posición de India
Los países del bloque llamaron a eliminar las medidas económicas unilaterales que, según la declaración, afectan el derecho internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas. El texto también incluyó referencias a Gaza, Palestina y la necesidad de proteger a la población civil en los conflictos de la región.
Durante la cumbre, Modi sostuvo que los BRICS no están dirigidos contra ningún país y planteó que el llamado Sur Global debe tener una participación más activa en la definición de las reglas internacionales. Además, propuso una red de marinos del bloque para reforzar la seguridad y el bienestar de los trabajadores del transporte marítimo.
El 11 de septiembre, Modi se reunió con Pezeshkian al margen de la cumbre. De acuerdo con el gobierno indio, ambos abordaron la situación en Asia Occidental; el primer ministro reiteró que las disputas deben resolverse mediante el diálogo y la diplomacia, así como la importancia de proteger la libertad de navegación, el comercio y la seguridad de los marinos.
Avance en el mar Rojo
En paralelo a la reunión en Nueva Delhi, Ansar Allah, movimiento conocido también como los hutíes, amplió su control sobre la costa occidental de Yemen y alcanzó zonas próximas al estrecho de Bab al-Mandab. Reportes difundidos el 11 de septiembre señalaron que sus fuerzas llegaron a la localidad costera de Dhubab y avanzaron hacia la isla de Mayyun, ubicada en el centro del estrecho.
Bab al-Mandab conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y constituye una ruta estratégica para el transporte marítimo entre Asia, Europa y el canal de Suez. El avance de Ansar Allah incrementó la presión sobre el comercio regional, aunque el grupo afirmó que la navegación internacional permanece segura y ordenada.
La evolución de los combates en Yemen y la posición adoptada por los BRICS reflejan la conexión entre la disputa diplomática sobre las sanciones contra Irán y la seguridad de las rutas marítimas. Por ahora, el bloque apuesta por una declaración política y llamados a la contención, mientras la situación militar en el mar Rojo continúa modificándose.
