Cientos de habitantes de la Franja de Gaza se congregaron en Nuseirat para ver, en medio de ruinas y casas dañadas, la transmisión del partido de octavos de final entre Egipto y Argentina. Una pantalla gigante instalada entre los escombros permitió a los asistentes seguir los 90 minutos y el tiempo agregado, durante los cuales apoyaron con fervor al combinado egipcio.
La presencia fue tal que algunos espectadores aprovecharon los restos de edificios para formar graderíos improvisados y las calles se decoraron con banderas nacionales. Para muchos, el encuentro constituyó un breve respiro frente a la realidad del conflicto que afecta la zona.
Una asistente citada por agencias dijo que Egipto ha apoyado a Gaza desde el inicio de la guerra y que por eso sienten al equipo como propio. El técnico egipcio también aprovechó la ocasión para denunciar la indiferencia mundial ante las muertes en Gaza, llamando la atención sobre la situación humanitaria.
El partido concluyó con una remontada de Argentina, que venció 3-2 a Egipto y avanzó a los cuartos de final del torneo.

