Autoridades y guardias comunales de comunidades nahuas y purépechas de Michoacán —incluidas Santa María Ostula, La Cofradía y Santa María Sevina— convocaron a una movilización el 25 de mayo de 2026 frente a Casa Michoacán para exigir mayor seguridad y la presencia permanente de fuerzas federales y estatales.
La protesta responde a una serie de agresiones armadas en las últimas semanas contra comunidades originarias de la Meseta Purépecha y la costa nahua. En particular, el 17 de mayo de 2026 una caseta de vigilancia en la localidad de Sevina, municipio de Nahuatzen, fue atacada; el enfrentamiento dejó el saldo de dos policías comunitarios fallecidos y al menos un herido.
Las comunidades demandan la instalación inmediata de Bases de Operaciones Interinstitucionales (BOI) con participación del Ejército, la Guardia Civil y la Guardia Nacional, además del reconocimiento y garantías para las rondas y guardias comunales que operan en la zona.
En respuesta a los hechos, algunas comunidades cerraron accesos y reforzaron medidas de seguridad internas, mientras líderes indígenas anunciaron que la movilización de Morelia buscará presionar a las autoridades para obtener compromisos concretos y acciones de protección.
En los días previos se registraron ataques armados contra La Cofradía —encargatura de Ostula— y otras localidades, hechos que las comunidades atribuyen a grupos del crimen organizado y que, según han denunciado, han provocado desplazamientos y afectaciones en el control territorial y los recursos locales.
La movilización del 25 de mayo se plantea como una demanda colectiva de seguridad, justicia y la garantía de los derechos de los pueblos originarios amenazados por la violencia en la región.

