La visita de Isabel Díaz Ayuso a México, realizada a principios de mayo de 2026, desató una ola de críticas, protestas y la cancelación de eventos previstos. La gira incluyó actos en la Ciudad de México y otras sedes, entre ellas una misa multitudinaria en la Basílica de Guadalupe y un evento cultural en el Frontón México.
Reacción oficial y política: Autoridades mexicanas calificaron la visita como problemática y, en palabras de la presidenta Claudia Sheinbaum, “fallida”. Diversos grupos y partidos señalaron que algunas actividades tenían connotaciones que ofendían sensibilidades históricas y culturales.
Cancelaciones y acusaciones: En el transcurso de la gira se anunciaron cancelaciones y modificaciones en la agenda; la organización y participantes denunciaron lo que calificaron como un boicot por parte de sectores del gobierno y de la sociedad civil, mientras que defensores de la visita señalaron que fue objeto de ataques políticos.
Movilizaciones y críticas desde España: La estancia también provocó reacciones en España: hubo muestras de apoyo a la presidenta madrileña por parte de sus seguidores y condenas o llamados a la reflexión por parte de representantes de la izquierda madrileña y líderes políticos que consideraron la agenda inoportuna.
La polémica dejó en evidencia la sensibilidad política y cultural que rodea eventos oficiales y privados entre España y México, y abrió un debate sobre formas de diálogo y respeto al pasado histórico en la construcción de relaciones bilaterales.

