La producción de camarón en Nayarit enfrenta una crisis que ha dejado granjas abandonadas, pérdidas económicas y a muchas familias sin ingresos estables.
Productores del estado reportaron que la superficie destinada al cultivo se redujo notablemente en los últimos años y que la actividad dejó de ser rentable por la combinación de enfermedades en los cultivos, los altos costos de insumos y la falta de apoyos suficientes.
El sector acuícola denunció además el ingreso —que califican de irregular— de camarón procedente de Ecuador, que en algunos mercados se vende hasta 20 pesos por kilogramo más barato, lo que, según los productores, ha provocado una caída en los precios y dificultades para comercializar la producción local.
Representantes y dirigentes del gremio explicaron que, antes, Nayarit alcanzaba superficies de cultivo cercanas a 13 mil hectáreas y producciones por ciclo próximas a 28 mil toneladas; actualmente, afirmaron, la superficie productiva se ha reducido en casi 38% y decenas de granjas quedaron en abandono, con deudas y pérdida de patrimonio.
Ante las denuncias, autoridades federales establecieron mesas de trabajo interinstitucionales y señalaron que se refuerzan operativos de vigilancia sanitaria y aduanal para detectar y evitar la importación ilegal del producto. Productores y legisladores han solicitado acciones concretas para frenar el contrabando y proteger empleos vinculados a la actividad.
La crisis tiene impactos sociales: trabajadores que antes laboraban en las granjas perdieron fuentes de empleo y muchas familias reportan endeudamiento y venta de activos para subsistir. Los productores piden apoyo para modernizar procesos, esquemas de financiamiento y mecanismos de control de origen que garanticen la trazabilidad del camarón en el mercado nacional.

