El viernes 29 de mayo de 2026 la presidenta Claudia Sheinbaum firmó con proveedores, cadenas de autoservicio y representantes del sector agroindustrial la renovación por seis meses del Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC).
El acuerdo mantiene un precio máximo de 910 pesos para una canasta integrada por 24 productos básicos, y contó con la presencia del secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, y representantes empresariales. La medida busca contener presiones inflacionarias y proteger el poder adquisitivo de las familias.
Entre los compromisos anunciados figura mantener el litro de gasolina Magna por debajo de 24 pesos y el del diésel en 27 pesos, así como la verificación del cumplimiento del paquete por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
La firma reunió a 32 empresas proveedoras y cadenas de autoservicio que se comprometieron a ofrecer los 24 productos incluidos en la canasta dentro del tope señalado. El gobierno señaló que el mecanismo es una medida de concertación voluntaria con el sector privado para mitigar el impacto de choques internacionales en los precios.
Analistas y organizaciones empresariales han señalado que el PACIC opera como un mecanismo para apoyar el poder adquisitivo en el corto plazo, aunque su efectividad depende de la adhesión y supervisión. El gobierno afirmó que la renovación busca dar certidumbre a las familias frente a la volatilidad en los precios internacionales.
La renovación del acuerdo se realizó en un contexto de presiones inflacionarias globales derivadas, según las autoridades, del aumento en los precios de los combustibles y la tensión en rutas comerciales internacionales, factores que han repercutido en el costo de alimentos y energéticos.

