El MV Hondius, un crucero neerlandés afectado por un brote de hantavirus durante su travesía por el Atlántico Sur, llegó a las aguas de Tenerife la mañana del domingo 10 de mayo de 2026 y fondeó frente al puerto de Granadilla para comenzar la evacuación de sus ocupantes.
Las operaciones de desembarco se realizaron en lanchas y los pasajeros fueron trasladados a zonas de recepción donde personal sanitario realizó cribados y controles antes de subirlos en autobuses y vuelos organizados para su traslado a instalaciones médicas y centros de cuarentena. El primer avión con pasajeros españoles partió rumbo a Madrid para su ingreso y vigilancia en un hospital militar.
El brote, que según reportes iniciales dejó al menos tres personas fallecidas y varios casos confirmados o sospechosos, motivó una respuesta coordinada entre autoridades españolas, equipos sanitarios internacionales y la compañía del crucero para minimizar el contacto con la población local y garantizar seguimiento clínico a los pasajeros.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que, pese a la gravedad de los casos a bordo, el riesgo para la población general se mantiene bajo. Por su parte, la Agencia de Salud Europea ha recomendado considerar a todas las personas a bordo como contactos de alto riesgo y vigilarlas durante el periodo de seguimiento correspondiente.
Las autoridades canarias y el Gobierno español coordinaron el operativo, que incluyó la participación de unidades de emergencia y protocolos de bioseguridad para el transporte y la recepción de los afectados. Se espera que en las próximas horas continúen las repatriaciones y el traslado controlado de los pasajeros a sus países de origen para observación y pruebas adicionales.
La situación sigue en desarrollo y las autoridades sanitarias han pedido calma a la población mientras se completa el operativo de evacuación y se obtiene información de laboratorio adicional sobre los casos detectados.

