Entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2026, al menos 1,642 personas murieron y 745 resultaron heridas en Haití. La violencia, concentrada inicialmente en la capital, se ha extendido a departamentos como Artibonite y Centre.
Durante el trimestre, los ataques coordinados en el Bajo Artibonite entre el 29 y el 31 de marzo dejaron al menos 83 muertos y 38 heridos. En varias localidades, víctimas fueron sacadas de sus casas y ejecutadas frente a sus domicilios.
En el periodo reportado, aproximadamente 27% de las muertes y lesiones se atribuyen a miembros de pandillas; alrededor del 4% están relacionadas con grupos de autodefensa. Más del 69% de las personas fallecidas o heridas se registraron en operaciones de fuerzas de seguridad contra pandillas, incluidas acciones apoyadas por el uso de drones.
El informe documenta además casos de violencia sexual, con más de 292 víctimas —principalmente mujeres y niñas entre 12 y 17 años—, y señala la ejecución en marzo de un menor de 13 años que actuaba como vigilante para un grupo armado.
El documento subraya la urgencia de fortalecer las medidas de protección de derechos humanos, acelerar la puesta en marcha de unidades judiciales especializadas y garantizar que las operaciones de seguridad se realicen ajustadas a la ley. También pide medidas para frenar el tráfico de armas y programas para la prevención y reinserción de menores vinculados a grupos armados.

