Este 18 de mayo de 2026 el gobierno cubano rechazó versiones que, según informes de inteligencia, indican que la isla habría adquirido más de 300 drones militares y que se habrían discutido escenarios para emplearlos contra objetivos estadounidenses, entre ellos la base naval en la bahía de Guantánamo y navíos en la región.
El canciller y el presidente cubanos calificaron las versiones como un intento de construir un expediente para justificar una eventual agresión desde el exterior. El Ejecutivo advirtió que cualquier ataque contra la isla tendría consecuencias graves para la paz regional.
Las versiones que motivaron la reacción gubernamental señalaron además la posible presencia de asesores militares extranjeros en territorio cubano y han sido vinculadas a recientes contactos entre altos funcionarios de inteligencia de ambos países. El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) realizó una visita a La Habana el 14 de mayo de 2026.
Analistas y autoridades han advertido que la divulgación de este tipo de información puede intensificar las tensiones y, en el peor de los casos, convertirse en un pretexto para medidas más contundentes. Por ahora no hay confirmación pública de que exista un plan operativo inminente contra instalaciones o territorio de Estados Unidos.
La situación mantiene en vigilancia a gobiernos regionales y organismos internacionales, que llaman a la moderación y al diálogo para evitar un escalamiento mayor.

