El 29 de mayo de 2026 el canciller Bruno Rodríguez declaró que no hay avances en las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos y advirtió que una eventual acción militar contra la isla podría derivar en una “catástrofe humanitaria” y en la pérdida masiva de vidas.
Rodríguez dijo que las sanciones y la reducción del suministro de combustible impuestas por Estados Unidos han intensificado apagones y la escasez de alimentos y medicinas, lo que, según él, afecta gravemente al pueblo cubano.
El funcionario aseguró que Cuba defenderá su independencia y su soberanía y advirtió sobre las consecuencias de una escalada militar, al tiempo que llamó a prepararse para distintos escenarios ante la persistencia de las tensiones.
Estas declaraciones llegan en un contexto de sanciones y medidas restrictivas impuestas por Estados Unidos en los últimos meses, que han aumentado las fricciones diplomáticas entre ambos países.

