El canciller Bruno Rodríguez declaró que las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos no registran avances, y advirtió que una intervención militar podría provocar una “catástrofe humanitaria” en la isla.
En una entrevista reciente, Rodríguez dijo que no percibe progreso en las negociaciones y criticó la aparente inconsistencia entre los diálogos diplomáticos y la retórica pública hostil, que incluye amenazas y sanciones.
La tensión bilateral se ha intensificado desde enero de 2026, cuando medidas ejecutivas y sanciones relacionadas con el suministro de combustible y la energía afectaron la llegada de combustibles al país, lo que, según autoridades cubanas, ha generado apagones y desabasto de bienes básicos.
El gobierno cubano ha insistido en su disposición a sostener un diálogo bajo principios de respeto a la soberanía y la no injerencia, pero mantiene que no aceptará precondiciones sobre asuntos internos.
Las declaraciones del canciller se producen en un contexto de presión diplomática y movilización regional en torno a la situación en la isla, con llamados a evitar una escalada que afecte a la población civil.

