El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el 10 de agosto dejó hasta ahora 288 personas fallecidas, más de 4 mil heridas y 379 desaparecidas, de acuerdo con el balance presentado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. El epicentro se ubicó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
Las labores de rescate continuaban este 15 de agosto en distintas zonas afectadas, mientras familias damnificadas denunciaban que la ayuda gubernamental no había llegado con la rapidez necesaria. Algunas personas permanecen en albergues desde hace cinco días, en medio de la incertidumbre sobre la continuidad de la búsqueda de sobrevivientes.
Daños en viviendas y comunidades
El movimiento telúrico afectó a unas 45 mil familias y provocó la destrucción de 12 mil 504 viviendas. Además, equipos de ingenieros reportaron 80 mil 774 casas con daños reparables, mientras avanzaba la evaluación de la infraestructura afectada.
Pereira se encuentra entre las zonas donde continúan las labores de rescate. El sismo también causó daños en otras ciudades del occidente colombiano, entre ellas Cali, Quibdó y Manizales, de acuerdo con los reportes difundidos tras la emergencia.
Gobierno anuncia plan de reconstrucción
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, visitó el departamento de Chocó y anunció medidas para la recuperación de la región. Entre ellas planteó la puesta en marcha de un programa de reconstrucción de gran escala para atender los daños acumulados en uno de los departamentos más vulnerables del país.
La propuesta generó críticas del ex presidente y dirigente opositor Gustavo Petro, quien advirtió sobre los posibles efectos de un programa de reconstrucción vinculado con la explotación de los recursos naturales del Chocó.
Rescate bajo presión
La emergencia mantiene bajo presión a las autoridades y a los equipos de rescate. Los damnificados reclaman alimentos, atención y apoyo oportuno, mientras las brigadas continúan con la revisión de estructuras y la búsqueda de personas desaparecidas.
El balance de víctimas podría modificarse conforme avancen las labores de localización y evaluación de daños. Por ahora, la prioridad permanece en la atención de las familias afectadas y en la búsqueda de quienes siguen desaparecidos.
