Un accidente entre una pipa de combustible y un tráiler ocurrido el 17 de abril de 2026 en la autopista Toluca‑Naucalpan provocó el derrame de gasolina que, según vecinos y supervisiones oficiales, alcanzó cuerpos de agua y la red de abastecimiento de la comunidad de La Magdalena Chichicaspa, en Huixquilucan, Estado de México.
El gobierno estatal solicitó la declaratoria de emergencia y la aplicación del operativo DN‑III para atender la contingencia, tras reportes sobre presencia de hidrocarburos en manantiales y tanques que abastecen a la población, que autoridades locales estiman en alrededor de 30,000–35,000 habitantes afectados.
Habitantes, integrantes del Comité de Agua Ejidal y dirigentes de la comunidad otomí bloquearon por días la autopista Naucalpan‑Toluca en la caseta “El Paraje” para exigir la limpieza inmediata de los manantiales, la reparación de la infraestructura y garantías de suministro alterno mientras duren las labores de remediación.
Personal de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem) y brigadas contratadas para remediación realizaron inspecciones y acordonaron zonas con presencia de hidrocarburo. Las autoridades municipales y estatales recomendaron a la población no utilizar el agua para beber, preparar alimentos ni para higiene personal hasta que se confirme su potabilidad, y evitar encender fuego próximo a tomas o depósitos contaminados.
Vecinos denunciaron daños al ecosistema local, incluida la muerte de ajolotes en manantiales de la zona, y exigieron a la concesionaria de la autopista y a las autoridades responsables acciones concretas para la limpieza y la reparación de drenajes que, dijeron, no habrían sido suficientes para evitar que derrames llegaran a las fuentes de agua.
Las mesas de diálogo entre representantes comunitarios y autoridades estatales continúan abiertas; en tanto, persisten labores de limpieza y monitoreo ambiental para determinar el alcance de la contaminación y las medidas de mitigación necesarias.

