Skip to main content Scroll Top

Desplazamiento forzado en la Montaña Baja de Guerrero tras ataques de Los Ardillos

Una misión civil que visitó la Montaña Baja de Guerrero entre el 22 y 24 de mayo documentó ataques atribuidos al grupo criminal conocido como Los Ardillos que obligaron a habitantes de varias comunidades a abandonar sus hogares.

Los poblados más afectados son Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, donde la misión constató casas quemadas, vehículos y cultivos dañados, animales muertos o en riesgo de morir por falta de alimento, y presencia de casquillos y daños por armas de alto calibre.

Las estimaciones sobre el número de personas desplazadas difieren según la fuente: cifras oficiales recientes han reportado cifras en torno a decenas o poco más de un centenar, mientras que organizaciones civiles y observadores hablan de cientos —algunos comunicados mencionan cerca de 800— e incluso se han referido a estimaciones mayores que superan el millar o más.

Según los informes de terreno, los ataques comenzaron a principios de mayo y en al menos algunas agresiones se denunciaron usos de drones y armamento pesado. La presencia de fuerzas federales y estatales en la zona ha sido reportada, aunque la misión señaló la ausencia de detenciones y la falta de garantías suficientes para el retorno seguro de las comunidades desplazadas.

La situación sigue siendo volátil y representa un riesgo para la integridad de niñas, niños, mujeres, personas adultas mayores y autoridades tradicionales indígenas en la región. Se espera que las próximas acciones incluyan nuevos esfuerzos de documentación, solicitudes de medidas cautelares y posibles acompañamientos humanitarios para las familias desplazadas.

Desplazamiento forzado en la Montaña Baja de Guerrero tras ataques de Los Ardillos