Agentes de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) interceptaron tres loros vivos que eran transportados en un vehículo al intentar ingresar a Estados Unidos desde México, en un incidente que, según un reporte local, ocurrió el 4 de enero de 2026.
Las autoridades fronterizas retuvieron a los ejemplares y, posteriormente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó que recibió los ejemplares para su resguardo y atención médico‑veterinaria.
El caso fue dado a conocer en medios locales de EU y en medios nacionales que informaron sobre la coordinación entre agencias fronterizas y Profepa para la recuperación de las aves y su custodia.
Los loros pertenecen al grupo de psitácidos, cuya captura y comercio se encuentra regulado por la normativa mexicana y por acuerdos internacionales. Estudios y reportes sobre el tráfico de psitácidos en México señalan que especies como la Amazona oratrix (loro cabeza amarilla) enfrentan riesgos por el comercio ilegal y la pérdida de hábitat.
Organizaciones y documentos especializados sobre el comercio ilegal de loros destacan la necesidad de controles fronterizos y de cooperación binacional para frenar el tráfico y proteger especies enlistadas en la Norma Oficial Mexicana y en CITES.
Las autoridades no han publicado en los informes consultados detalles sobre el destino final de los ejemplares más allá de su resguardo inicial ni sobre posibles carpetas de investigación abiertas; las agencias involucradas permanecen como fuentes primarias para cualquier actualización oficial.

