El 27 de mayo de 2026 fuerzas militares de Estados Unidos llevaron a cabo un ataque contra una embarcación en el Pacífico oriental que dejó al menos dos personas muertas, según los reportes disponibles. Un sobreviviente fue localizado tras la acción.
En redes sociales circula un video breve en el que se observa una embarcación en el agua y, pocos segundos después, una explosión que genera humo y llamas. Imágenes y descripciones indican que la nave quedó incendiada y parcialmente destruida.
La acción forma parte de una serie de ataques contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas que se han registrado desde septiembre de 2025. Con este incidente, el recuento público de fallecidos asociados a estas operaciones alcanza al menos 196 personas hasta el 28 de mayo de 2026.
Organizaciones y observadores internacionales han señalado preocupación por el uso de fuerza letal en estas operaciones; al mismo tiempo, las autoridades militares sostienen que las acciones buscan interrumpir rutas de tráfico ilícito. El desarrollo del caso y la identificación de los fallecidos continúan en proceso.

