El ex primer ministro de Israel, Ehud Olmert, respaldó las sanciones anunciadas por Reino Unido, Francia y Canadá contra el comercio con asentamientos israelíes en Cisjordania y afirmó que las agresiones contra palestinos no pueden ser olvidadas ni perdonadas.
Durante una entrevista difundida el 10 de septiembre de 2026, Olmert calificó como una campaña de limpieza étnica la violencia ejercida por colonos israelíes contra palestinos en la Cisjordania ocupada. También sostuvo que las medidas internacionales se volvieron inevitables ante la falta de acciones suficientes por parte del gobierno israelí.
Respaldo a las sanciones internacionales
El Reino Unido anunció el 8 de septiembre un veto a la importación de bienes procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania, además de restricciones contra empresas que participen en actividades de construcción, infraestructura, financiamiento o bienes raíces vinculadas con esas comunidades.
Francia y Canadá anunciaron medidas similares, mientras otros países expresaron su disposición a respaldar restricciones comerciales. Las acciones fueron presentadas como una respuesta a la expansión de los asentamientos y al aumento de la violencia contra la población palestina.
Olmert afirmó que las sanciones están dirigidas contra los colonos responsables de actos violentos y no contra Israel como país. A su juicio, el gobierno israelí debió actuar para detener los ataques y evitar el deterioro de su imagen internacional.
Críticas a la política del gobierno israelí
El ex primer ministro señaló que los ataques contra palestinos incluyen agresiones en sus viviendas y campos, quema de propiedades y acciones destinadas a expulsarlos de sus comunidades. También sostuvo que una parte importante de la sociedad israelí está inconforme con las políticas del actual gobierno.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión internacional por la situación en Gaza y Cisjordania, así como por el avance de proyectos de asentamientos que diversos gobiernos consideran incompatibles con la creación de un Estado palestino.
Israel rechazó las sanciones y anunció medidas de represalia contra Reino Unido, entre ellas el cierre de su consulado en Jerusalén Este y restricciones para funcionarios británicos. Olmert advirtió que el rumbo de estas políticas podría influir en el escenario político israelí antes de las elecciones previstas para el 27 de octubre.
