Ismael “El Mayo” Zambada temió que Joaquín Guzmán López lo arrojara del avión durante el traslado que terminó con su llegada a Estados Unidos el 25 de julio de 2024, según relató su abogado, Frank Pérez. El capo también habría identificado a Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, como el piloto de la aeronave.
De acuerdo con el relato de Pérez, Zambada pensó que ese vuelo podía ser el último. Guzmán López le habría dicho que no lo arrojaría y que lo llevaría a Estados Unidos para buscar un acuerdo judicial, mientras que él también enfrentaría una condena similar a la de su padre, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El papel atribuido a El Jando
Mauro Alberto Núñez Ojeda pasó de operar vuelos para grupos delictivos a enfrentar un proceso federal en Estados Unidos. En abril se declaró culpable de cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas y afronta una pena mínima de 10 años de prisión federal.
La Fiscalía General de la República confirmó en julio que las coincidencias de voz y huellas dactilares vincularon a Núñez Ojeda con el piloto que trasladó a Zambada y Guzmán López desde Sinaloa hacia Estados Unidos. La identificación ocurrió después de que El Jando fuera detenido en México y posteriormente entregado a las autoridades estadounidenses.
Según documentos judiciales, su relación con el Cártel de Sinaloa se remontaba al menos a 2014. Con el tiempo, habría aprendido a pilotar aviones y helicópteros, supervisado aeronaves y personal, y transportado a integrantes de alto rango, armas y cargamentos de droga.
Una trayectoria dentro de la operación aérea del cártel
El piloto comenzó, durante su adolescencia, con el traslado de pequeñas cantidades de droga hacia la frontera con Estados Unidos. Más tarde fue enviado a una escuela de vuelo en Culiacán y comenzó a operar aeronaves en pistas clandestinas ubicadas en zonas serranas.
Los documentos también lo ubican como responsable de coordinar pilotos, mecánicos y trabajadores de mantenimiento. Además, se le atribuye el traslado de dirigentes del grupo criminal a reuniones y operaciones para evadir a las autoridades.
La defensa de Núñez Ojeda no confirmó ni negó que su cliente esté colaborando con investigadores estadounidenses. En tanto, los documentos judiciales señalan que Joaquín Guzmán López aceptó cooperar con las autoridades, aunque el gobierno de Estados Unidos sostiene que esa cooperación no implicará una reducción de pena por el secuestro de Zambada.
El caso mantiene abiertas las investigaciones sobre el traslado de Zambada, el papel de quienes participaron en la operación y la información que las autoridades mexicanas conocían sobre la identidad del piloto antes de su entrega a Estados Unidos.
